#23
Como si dagas afiladísimas empujaran desde dentro para salir y desde fuera para ver lo que hay dentro.
Para ver si es verdad que está repleto, como una copa rebosante
Para ver si es verdad que es tierno y su cavidad puede hacer el triple de grande.
Y al mismo tiempo él (ellos) se contrae(n) y afloja(n).
Coge fuerza durante unas semanas, se hace grande, para luego, como no ha sido satisfecho, como su ‘’destino biológico’’ aún no ha sido realizado, se enfada con la huésped y lo elimina todo.
Causando incapacidad.
Como si esas mismas dagas te recorrieran toda la columna hasta llegar a lo más alto, al dispositivo central que es tu cerebro,
y ahí volver a clavarse a los costados, para verse las hojas puntiagudas a través y retorcerse.
Mientras tanto, tú, como persona menstrual, solo eres paciente y esperas.
No puedes hacer gran cosa.
¿Te han contado el mito de Eva? Ya me jodería que encima se nos culpase de nuestra propia biología.
-----------------------------------
Siempre he tenido muchas ganas de hablar sobre este tema tan importante y que aunque algunas personas pasen su menstruaci0n sin ni siquiera darse cuenta, muchas otras intentamos sobrevivir después de una semana sangrante.
Es importante normalizar y visibilizar.
Pero sobre todo, aceptar nuestras menstruaci0nes y ser amable con nuestro cuerpo. Aunque a veces nos ponga al límite de nuestras fuerzas ✨
Comentarios
Publicar un comentario